sábado, 22 de febrero de 2014

Te dije que eres la enormidad que me da miedo.

Te dije que la norma te obligaba a no mirarme a los ojos después de que lo hiciera yo
pero nunca se te dio bien cumplir mis palabras, cuando podías cumplir mis deseos

Te dije que no quería nada perfecto, y que te fueras a hacer feliz a quién lo mereciera
pero te limitaste a sonreír y a maldecir a mi maldita cabeza que te trae la mala vida

Te dije que me abrazabas la respiración cuando rozabas mis hombros y mi cuello 
pero eres la electricidad que mi espalda nunca quiere dejar de sufrir

Te dije que eras excepción que confirmaba mis "yo nunca"
pero tú  me recordabas que la palabra "siempre" es un sí que no acaba

Te dije que superabas a la música, a la jodida única cosa del mundo que me mantenía
pero tú me ponías 'Flume' y después me dedicabas mi primera canción de The Smith

Te dije que siempre nos quedaría París, que era una bonita ciudad para incendiar
pero tú querías ahogarte en ella, como en un océano donde no es bien recibido el fuego

Te dije que eras como Nirvana, y que me quitabas la cordura de los viernes
pero tú venías el domingo y aún así tenía ganas de ti los lunes

Te dije que mi cama tenía la condición de ver todas las películas que quepan en una luna
pero tú aceptabas sin rechistar, si el precio era follar al primer sol

Te dije que estaba completa y absolutamente enamorado de ti
pero tú me dijiste que estabas enamorada de todo lo que yo no dejaba ver.

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