¿Qué por qué?
Como respuesta sólo puedo decir que no lo sé. Que no tengo ni idea de lo que quiero, de lo que soy y de lo que quiero ser, ¿por qué estáis siempre todos con lo mismo? que nunca he conocido a alguien tan poco virtuoso y con tanto que decir como yo. Que seré diferente, pero estoy convencido de que mi vida, mi futuro, mis ganas no están escritas en ningún sitio. Simplemente, dejo que surja. Que venga, sin más. Intento que el propio momento tiemble al sentirse, que mi cabeza no se espere mis respuestas, ni mis reacciones. Que el instinto extinguido, el animal, se sienta orgulloso. ¿Qué más da si yo no juego a tu juego? ¿Qué te importa si prefiero quedarme leyendo la novela que me he comprado esta semana y no salgo a las aglomeraciones que sacan lo peor de mí? ¿Qué más da si desafío al amor? También debería escribirse sobre el no necesitar que alguien se acuerde de que no estás bien, también se debería hacer poesía sobre el no amor, o sobre cualquier cosa que me recuerde que actúo bien, después de todo.
Creo que a veces sólo he nacido para decirle a la lluvia que también es preciosa y que no se acompleje por el sol. Otras siento que he nacido para incendiar ese mismo sol y quemarme con él. Pero la mayoría de las veces siento que he nacido para ser yo, adaptarme y aún así dejarme llevar.
Sentir que no es suficiente, pero que a pesar de todo, me sobre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario